Cada vez se habla más de soluciones basadas en la naturaleza (SbN) en el ámbito agrario y ganadero. Sin embargo, muchas de estas prácticas no son realmente nuevas para quienes trabajan en el campo: en muchos casos forman parte del conocimiento tradicional del medio rural, aunque hoy se reconozcan bajo un nuevo marco técnico.
Rotaciones de cultivos, manejo del pastoreo para regenerar los suelos, setos vivos que favorecen la biodiversidad o la integración de árboles en las explotaciones son algunos ejemplos de prácticas que ayudan a mejorar el funcionamiento de los agroecosistemas y la productividad a largo plazo.
El reto actual no es solo aplicarlas, sino comprender mejor sus beneficios, medir sus resultados y aprovechar su potencial para mejorar la gestión de las explotaciones.
La naturaleza, aliada clave para tu explotación
Las SbN parten de una idea sencilla: aprovechar los procesos naturales para mejorar la producción agraria y ganadera, al tiempo que se regeneran los recursos de los que depende el propio sistema productivo.
En la práctica, esto puede traducirse en beneficios muy concretos para las explotaciones:
- Mejorar la fertilidad y estructura del suelo, reduciendo la necesidad de insumos externos.
- Aumentar la capacidad de retención de agua y la resistencia frente a sequías.
- Favorecer el control natural de plagas.
- Mejorar el bienestar animal y la calidad de los pastos.
- Diversificar la producción y aumentar el valor añadido de los productos.
Aplicadas de forma adecuada, estas prácticas pueden contribuir a reducir costes, mejorar la estabilidad productiva y aumentar la capacidad de adaptación de las explotaciones frente a un contexto climático y económico cada vez más incierto. Todo ello con un impacto directo en la eficiencia y la rentabilidad de la explotación.
Medir lo que ocurre en la finca para tomar mejores decisiones
Además, cada vez cobra mayor relevancia medir y documentar los resultados de las prácticas aplicadas en las explotaciones. El uso de indicadores relacionados con el suelo, el agua, el carbono, la biodiversidad o el bienestar animal permite comprender mejor cómo evoluciona el sistema productivo y mejorar la toma de decisiones de manejo. Al mismo tiempo, disponer de esta información facilita demostrar los beneficios ambientales y productivos de estas prácticas ante administraciones, mercados o programas de apoyo público, algo cada vez más relevante para acceder a ayudas, certificaciones o iniciativas de innovación vinculadas a la sostenibilidad.
Esto permite no solo entender mejor lo que ocurre en la finca, sino también tomar decisiones más seguras y rentables.
Formación práctica para aplicar estas soluciones en el campo
Con el objetivo de acercar este conocimiento al sector, la plataforma Nature HUB ofrece formación gratuita y online dirigida a profesionales del ámbito agroganadero —tanto en activo como en situación de desempleo—, así como a personal técnico y personas interesadas en desarrollar su actividad en el medio rural.
Los cursos permiten entender mejor estas prácticas, aprender a aplicarlas en la explotación y medir sus resultados para mejorar la gestión en el día a día.
El enfoque es eminentemente práctico y está orientado a que las personas participantes puedan aplicar lo aprendido directamente en sus fincas o proyectos profesionales.
La formación está dirigida a personas que residan en Andalucía, Canarias, Cantabria, Castilla La Mancha, Castilla León, Comunidad Valenciana, Extremadura, Galicia, Islas Baleares, La Rioja, Principado de Asturias o Región de Murcia.
👉 Más información y registro: ecoacsa.com/naturehub-form













