En un contexto marcado por la transición hacia modelos sostenibles de economía circular, la necesidad de regenerar nuestros suelos se ha convertido en un desafío para las grandes ciudades y el medio rural. Regenerar implica, entre otros procesos, restaurar el equilibrio del pH y la fertilidad mediante materia orgánica, encalado y manejo sostenible, evitando la acidificación del suelo, su degradación y la generación de tóxicos.
En la Comunidad de Madrid, está en marcha el proyecto Empleaverde+ sobre gestión de los biorresiduos: Madrid Realimenta el Suelo. Una iniciativa que apuesta por la formación, la innovación social y la creación de nuevas oportunidades profesionales en torno al compostaje y la valorización de la materia orgánica.
En esta entrevista, hablamos con Álvaro León, coordinador de esta capacitación, sobre los contenidos y objetivos un proyecto que sitúa el compostaje como una herramienta de transformación territorial y social.
¿En qué consiste el proyecto “Madrid Realimenta el Suelo”?
Madrid Realimenta el Suelo es un programa 100 % subvencionado que forma y explora, con diferentes herramientas de innovación social, la figura profesional del Agente del Cambio Orgánico.
El programa impulsado por IMIDRA ofrece un itinerario gratuito de formación, asesoramiento y acompañamiento a profesionales empleados y desempleados de la Comunidad de Madrid que quieran profundizar en el cierre del ciclo de la materia orgánica y capacitarse para diseñar e implantar sistemas de gestión descentralizada de compostaje de diversos flujos de biorresiduos locales, pequeñas plantas de compostaje o planes de comunicación para la comunidad.

¿Cómo se realiza la formación?
Se lleva a cabo mediante cursos teóricos y prácticos, jornadas técnicas, visitas a instalaciones, asesoramiento individualizado, living labs y acompañamiento en el diseño o mejora de proyectos de compostaje. Dichas formaciones se realizan normalmente con carácter semipresencial y orientada a la aplicación real en campo o en instalaciones municipales.
¿Qué sectores pueden beneficiarse con esta iniciativa?
Principalmente, los siguientes sectores:
- Agrario y ganadero: cooperativas, personas propietarias de fincas y/o trabajadoras que quieran explorar complementos de renta, gestionar sus biorresiduos, abonar de modo orgánico sus campos y avanzar en la transición agroecológica ajustándose a los requerimientos del RD 1051/2022 de nutrición sostenible de suelos agrarios, y el cuaderno digital de explotación.
- Gestión de biorresiduos, sostenibilidad medioambiental y parques y jardines de entidades locales que quieran cumplir el diseño de planes de biorresiduos, recogida selectiva de orgánica, y tratamiento de podas y jardinería ajustados a la Ley 7/ 2022 de economía circular y suelos contaminados.
- Medio rural como empresas y trabajadores de hoteles, restaurantes y jardinería que quieran realizar labores de compostaje de sus residuos o reducir las tasas asumiendo la gestión directa o delegada de sus residuos de acuerdo al artículo 24 de la Ley 7/2022.
- Educación e investigación: personal docente de centros de formación profesional, educación ambiental e investigadores de centros y universidades.
- Otros como la agroecología y la agricultura ecológica y regenerativa o la creación de comunidades más resilientes, la nutrición sostenible y la regeneración del suelo.
¿Crees que existe poca capacitación, incluso poca información, en la gestión de compostaje de biorresiduos?
Sí, especialmente en el ámbito práctico y en modelos descentralizados como el agrocompostaje. Aunque la normativa ha avanzado, sigue sin ser muy clara a nivel estatal y de comunidades y, además, todavía existe necesidad de formación técnica específica, asesoramiento y ejemplos reales que faciliten su implantación.

¿Qué colaboraciones se están estableciendo con agricultores, ganaderos u otras entidades locales respecto a la gestión de biorresiduos?
Se están promoviendo acuerdos y redes de colaboración para que los biorresiduos municipales o agroganaderos puedan valorizarse localmente mediante compostaje. También se ofrece apoyo técnico para que agricultores y ganaderos integren el compost en sus explotaciones como mejora de fertilidad y estructura del suelo.
¿Qué actuaciones se están llevando a cabo en este proyecto?
Entre otras, acciones formativas, asesoramiento técnico personalizado, análisis de viabilidad empresarial, estudios de modelo de negocio de compostaje, acompañamiento en proyectos piloto, actividades de sensibilización sobre economía circular y soluciones basadas en la naturaleza y la creación de laboratorios vivos de conocimiento en compostaje (living labs).
¿Qué retos conlleva la gestión de los biorresiduos urbanos en una ciudad como Madrid?
Los principales retos son la correcta separación en origen, la logística y transporte eficiente, la disponibilidad de infraestructuras adecuadas, la coordinación entre administraciones y la aceptación social. También entender la normativa y ajustarse a ella. Además, es clave garantizar la calidad del residuo orgánico para que el compost resultante sea apto para uso agrícola.
¿Existe alguna acción o participación ciudadana que pueda retroalimentar este proyecto?
Sí, la participación ciudadana es un elemento clave para el éxito del proyecto. La correcta separación de la fracción orgánica en origen, la adopción del compostaje doméstico o comunitario y la implicación activa en los programas municipales contribuyen de manera directa a su desarrollo y mejora continua. Asimismo, la implicación del tejido asociativo, como asociaciones vecinales, culturales o ambientales, refuerza la sensibilización y la corresponsabilidad colectiva, amplificando el impacto de la iniciativa y favoreciendo el cierre del ciclo de la materia orgánica a escala local mediante una gestión más sostenible de los














